Qué blanco es el ayer, qué triste el porvenir,
lleno de preguntas que no llegan a su fin...
Navego en el dolor, un barco sin timón,
llevando los recuerdos que la vida me dejó,
el cielo verde y gris,
la nieve de marfil,
caen sobre el sueño que una vez pude vivir,
No hay comentarios:
Publicar un comentario