viernes, 24 de junio de 2016

Fingir que no duele, duele el doble

Hay personas que no saben gestionar el dolor, y ante tal suceso, crean una coraza, fingen que controlan la situación y sus emociones y que el sufrimiento es llevadero, creando así una mentira.

El problema está en que no queremos parecer débiles porque nos pensamos que la sociedad nos rechaza, o bien porque no queremos preocupar a los demás (¿acaso los demás son más importantes que nosotros?)

No se trata de engancharnos al dolor, sino de ser honestos con nosotros, aceptar el duelo y explicar coherentemente nuestra tristeza a quien nos apoya, ya que fingir sólo conseguirá influir sobre nuestro cuerpo de una forma negativa.

Debe sonar a tópico, pero tiene más de cierto que muchas cosas... y es que hay que dar tiempo. Sufrir no dura cien años y si así fuera, nuestro cuerpo se resentiría de tal modo, que moriríamos por algo.

Si la decisión de lo ocurrido no tiene que ver contigo, al menos piensa razonadamente sobre cómo quieres afrontar tu sufrimiento...

Quizás hay más margen de mejora en tí, que en preguntarte "por qué" todos los días ante una actitud que poco tiene que ver contigo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario