No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni guante;
tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dalos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforo y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día, saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.
Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
Lo que nadie te pide: las espinas
Hasta el hueso. Arráncame esta cara infame, oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.
Yo vine a este mundo como la pequeña hija de papá y el hizo un soldado dentro de mí.
Mi papá me enseño a cantar y sostuvo mi mano. Le gustaba su whisky con su café.
Íbamos por todo en moto,
Me contaba historias de mujeres valientes
Como valiente yo tenía que ser.
Él me sostuvo en sus brazos
Y me enseñó a ser fuerte
Me dijo, "cuando ya no esté contigo
Esto es lo que debes hacer:
Cuando los problemas lleguen
Y hombres como yo aparezcan:
Dispara.
Mi papá me enseñó a luchar
Era un hombre fuerte.
Mi padre me prevenía acerca de hombres como tú
El dijo, "mi reina, él está jugando contigo".
Mi papá me enseñó a luchar
Era un hombre fuerte.
Mi padre me prevenía acerca de hombres como tú
El dijo, "mi reina, él está jugando contigo".

