sábado, 31 de diciembre de 2016

-CÓMO COSER UN CORAZÓN ROTO-

Se coge aguja e hilo de un rojo intenso.
Se cose entonces uno la boca,
también los ojos,
y cuando al fin dejamos de maldecir y llorar
en silencio y a ciegas,
podemos proseguir la tarea:
una vez remendados los pedazos
se agarra fuerte el corazón,
se le baña en tequila
de cuatro a ocho horas
y se le canta bajito.
Si no responde al tratamiento, descósalo de nuevo.
Tire los pedazos por la ventana y, -ahora SÍ-
llore como un condenado,
maldiga sin pudor con la boca abierta,
blasfeme de un modo salvaje,
invoque a todas las criaturas del averno,
implore a todos los santos
y suplique a todas las vírgenes…
Aférrese a su fe, pero endemoniadamente.
Arránquese el cabello a mechones
y arañe fuerte su escote.
Ya verá qué pronto le late en el pecho uno nuevo,
negro, feo, arrugado y pequeñito.
Pero no se asuste... y dele tiempo;
verá como crece fuerte y hermoso
y adquiere un color vivo y sonrosado.
Si se lo vuelven a romper,
coja aguja e hilo de un rojo intenso
y repita el proceso.

Ana Elena Pena

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